Politicastros charlatanes y sus palabrerías


Aunque desde hace tiempo, bajo la presión de los poderes continentales, la soberanía ha tomado otra vía diferente a la de las asambleas e instituciones nacionales, la enfermedad endémica del cretinismo parlamentario no muestra señales de regresión. Con la dificultad evidente de su política y con las oscilaciones cada vez más agudas que se derivan de ellas, aquel morbo incurable parece más bien vivir una nueva juventud.
De este modo en Madrid, todavía atrapada por las convulsiones de la irresuelta cuestión catalana, ha subido al escenario la comedia de las intrigas parlamentarias que han provocado la caída inesperada del gobierno del Partido Popular y· la llegada a la presidencia del líder del PSOE Pedro Sánchez. Todos los demagogos han luchado a brazo partido por su trozo del pastel del gasto público y las prebendas. Todos han gritado que defienden los intereses del pueblo y de la nación agitando hasta las náuseas su interclasismo.
Por no hablar de Italia, donde un desequilibrio político sin resolver desde hace décadas ha vuelto a explotar de formas tan paradójicas como virulentas, haciendo caer al país en un clima de confusión y de desbandada. Incluso el riesgo de un viraje catastrófico de la crisis que, con la pareja Salvini y Di Maio, campeones del gasto público con aroma racista, no puede ser excluido,
Es el tiempo de los aventureristas y de· tos diletantes del desastre.
En relación a ello cómo no recordar las palabras de W. Liebknecht, durante muchos años cercano a Marx y a Engels: «La política era el estudio para Marx. Odiaba a muerte a los politicastros charlatanes y sus palabrerías... La política, es teóricamente el conocimiento de los millones y miles de millones de factores que tejen la "tela de la historia" y prácticamente la acción determinada por este conocimiento. Por lo tanto, la política es ciencia y ciencia aplica¬da... Sin embargo, cada payaso está convencido de ser un gran político o incluso un gran hombre de Estado... ».
Mantengamos cerca nuestra ciencia. Es el momento de nuestra politica: lucha internacionalista por la unidad de todos los trabajadores, estudio y orga¬nización para implantar los principios comunistas.

Un clima mecánico


La ingeniería climática actual busca apoyos en la opinión pública y en los líderes políticos para afianzarse. Mientras, expertos más críticos alertan del peligro medioambiental que supondría el control del clima por unos pocos. La geoingeniería o manipulación deliberada del clima para luchar contra el cambio climático se extiende entre los países más poderosos del mundo.

El cambio climático se está acelerando y los científicos buscan una solución para frenarlo.
Algunos proponen combatirlo cambiando nuestra forma de producir y de consumir.
Otros sugieren intervenir directamente en el clima. Los críticos dicen, que eso solo es un parche: Ignora nuestra forma de vida,que produce niveles elevados de gases de efecto invernadero.
Aun así, lo que proponen parece una solución mágica, se llama geoingeniería.
rtve.es/4624601
  

Misiles y smartphone


Con los misiles se hace la guerra y se negocia, a menudo las dos cosas juntas. Observemos la península coreana: el Norte ha fabricado sus elementos disuasorios de misiles y armas atómicas, y por lo tanto ahora puede negociar con el Sur. Sin embargo, si alguna vez desembocase en una Corea unificada, nadie podría prever realmente las consecuencias, dado los frágiles equilibrios de la región, a los que miran China, Japón, Estados Unidos y Rusia. O Siria: con el pretexto humanitario, Washington, París y Londres han golpeado con sus misiles cr11ise. Querían enseñárselos a Moscú, alineada con Damasco, y también a Pekín, que ha respondido haciendo desfilar sus fuerzas navales en el Mar Chino Meridional. Por su parte, EE.UU. y Europa están en desacuer­do sobre Irán, que en Siria participa en el reparto y afirma tener su proprio elemento disuasorio, balístico cuando no nuclear. Como si fuera poco, en el juego mortal participan también Israel, Turquía y Arabia Saudí.
No es el único terreno de enfrentamiento en la contienda mundial. El propio conjunto de tecnologías que sirve para dirigir los cr11ise tiene que ver con las telecomunicaciones, con los satélites, con la automatización industrial y con los smartpfwne, los móviles que en el bolsillo son tarjetas de crédito, centro comercial y recolector de datos para el mercado publicitario. De aquí han nacido los nuevos gigantes del high tech, alta tecnología, que han empezado a combatirse sin cuartel. Aquí es también con los aranceles donde se hace la guerra y se negocia; Donald Trump agita amenazas proteccionistas contra Europa y China, pero posiblemente quiere chantajear a la UE para tenerla de su parte contra Pekín, o también arman un gran alboroto para entrar en el mercado chino.
Es solo un anticipo de los próximos años. Este carrusel letal puede quedarse sin control, y hacer caer al mundo en la crisis y en una guerra entre grandes potencias, o crisis y guerras menores pueden combinarse en cadena, en una barbarie que se convierta en costumbre cotidiana: un misil, un mensaje WltatsApp, uu reportaje taciturno en televisión sobre los niños asesinados con el gas.
Los trabajadores no tienen que entrar en el juego, no tienen que convertirse en instrumento de las opuestas facciones de la clase dominante y de sus guerras, tienen que buscar el camino para la autonomía de clase. Es la vía del internacionalismo y del comunismo: unidad de todos los proletarios, lucha contra todas las burguesías y todos los imperialismos.

General Motors negocia con el régimen nazi

El profesor de Historia de la Universidad de Yale, Henry Ashby Turner jr. (1932-2008), en su libro de 2005 General Motors and the Nazis ha reconstruido las relaciones entre Opel y el régimen nazi.
El historiador precisa que ha tenido pleno acceso a los archivos de GM y de sus filiales extranjeras y asume toda la responsabilidad del escrito. El texto, rico en detalles, ilustra a través de un caso particular las relaciones entre el poder económico y el poder político en uno de los periodos más difíciles de la historia.

Opel y el poder político 
Después del ascenso al poder de Adolf Hitler en 1933, se crearon estrechas relaciones de colaboración entre Opel, propiedad en un 100% de General Motors, y el nuevo gobierno. Para GM, Opel era la principal compañía automovilística fuera de los Estados Unidos; para el gobierno nazi la sociedad de Rüsselshcim, en Hesse, proporcionaba el acceso a la tecnología americana y, a través de la exportación, garantizaba un flujo de dólares para ser utilizado en la importación de productos alimentarios y materias primas, que escaseaban en Alemania.

Hitler había declarado públicamente su intención de no tocar la propiedad de Opel, aunque dentro del partido nazi el gauleiter de Hesse, Jakob Sprenger, era de otra opinión. En la Alemania de Hitler la denominación de gauleiter se refería a los jefes regionales del partido, leiter (líder) y gau (región). Sprenger tenía una profunda aversión a la propiedad extranjera en Alemania: era un nacio­nalista, miembro del partido nazi desde
1922; Hitler lo había hecho gauleiter de Hesse en 1927 y gobernador en 1933.
Sprenger tuvo la oportunidad de inter­venir en Opcl cuando, en 1938, dentro de la sociedad se produjo un fuerte en frentamiento entre el jefe ejecutivo ( director general), el americano Cyrus Osbom, y el tesorero y Betriebsfohrer (líder de la empresa), el alemán RudolfFleischer.

Obreros que no votan


Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, ha firmado los aranceles aduaneros sobre el acero rodeado por obreros siderúrgicos, con mono y casco. Tomamos nota de ello, para hoy y para mañana. Sin una conciencia comunista y sin una estrategia, nuestra clase siempre será utilizada e instrumentalizada por los intereses ajenos. La ideología dominante es la de la clase dominante, y esto vale para todas las ideologías, de todo tipo: reformistas y progresistas, por cierto, como en la tradición socialdemócrata del partido obrero burgués, pero también conservadoras, de seguridad, o xenofobias y "populistas", como está de moda ahora. 
En la actualidad, desde hace algún tiempo, en cada elección, por pereza mental o por cálculo, circula un cuentecito de conveniencia: la mayoría de los obreros, asusta­da, estaría ya de parte de los "populistas" y de sus representantes, que pueden ser desde Trump, a los soberanistas del Front National en Francia, a los nacionalistas del Brexit en Gran Bretaña, de la Lega o de los Cinco Estrellas en Italia. 
No nos hagamos ilusiones, contrastaremos también estas influencias, así como lo hicimos con el oportunismo. Sin embargo, no es verdad que tengan la mayoría. Por ejemplo, en Italia. Primero, entre todos los asalariados, el primer partido es la abstención. En segundo lugar, es precisamente entre los obreros que su cuento es falso. Basándonos en los datos, si se acude a los grandes barrios obreros de Génova, Milán o Turín, por cada uno que se ha hecho el selfie en el mercado con Malteo Salvini o dos con Luigi Di Maio, encontrará cuatro o cinco que no han votado. Por cierto, a los obreros y a los proletarios hay que contarlos todos: también los 350 mil inmi­grados que trabajan en la fábrica, los 200 mil en la construcción, los 500 mil en la logística, en los hoteles o en las cocinas de los restaurantes, los 800 mil - ¿o un millón'! ¿quién sabe?- entre asistentas y cuidadoras. Hombres y mujeres que en Italia viven y trabajan pero no tienen los mismos derechos que los italianos y, por lo tanto, no votan. Seamos claros, somos revolucionarios y estamos en contra de la política burguesa, su política, pero no así. Todos tienen que tener los mismos derechos, es un interés fundamental de clase, también el derecho al voto: luego explicaremos a todo el mundo que el parlamentarismo es un engaño, y nos batiremos por conquistarlos a nuestra política, la política comunista.

En cuanto a su política, tiene al mando el apartheid. Sus cadenas televisivas charlan de voto obrero, y no solo no cuentan los millones del abstencionismo de clase entre los trabajadores italianos, sino que tampoco cuentan los dos millones y medio de obreros y asalariados inmigrados, a los que no dan ni nacionalidad ni voto, ni siquiera los ven. Obreros que no votan: la batalla de clase parte también de aquí.

¿A quién han votado el 4 de marzo los obreros italianos? ¿A la Lega y 5 Estrellas como dice la vurgesia? En realidad, la respuesta es mucho más sencilla: la primera decisión ha sido la abstención. Cruzando los datos lPSOS sobre el voto de "obreros y afines" y los datos IDOS sobre los extranjeros ( que no pueden votar), el 48% del corazón de nuestra clase no ha ido a votar, frente al 19% que ha votado 5 Estrellas, el 12% Lega y menos del 6% PD. Ningún partido parlamentario puede presentarse como representante de los trabajadores. 
Rechazar la ilusión electoralista es el primer paso hacia la conciencia de que solo la lucha organizada puede aportar mejorías a la situación de los trabajadores.

Estrasburgo analizará la demanda de los pensionistas

Estrasburgo analizará la demanda de los pensionistas por su falta de poder adquisitivo en vísperas de otra manifestación.
Zaragoza la ya conocida “marea gris”, el colectivo de pensionistas de nuestro país está más activo que nunca. 

Estrasburgo analizará la demanda de los pensionistas por su falta de poder adquisitivo en vísperas de otra manifestación.

En vísperas de una nueva manifestación general de la “marea gris” el próximo 15 de abril, hemos sabido que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos admitía a trámite la demanda interpuesta por Colectivo Ronda en representación de Domiciano Sandoval, activista y portavoz de la Marea Pensionista, contra la decisión de España de revalorizar las pensiones por debajo del incremento del coste de la vida y desvincular las revisiones del importe de las pensiones de la evolución del IPC mediante la aplicación del denominado «índice de revalorización de las pensiones».

Según datos facilitados por la propia Curia Europea, sólo el 5% de las demandas elevadas frente al Tribunal de Estrasburgo denunciando vulneraciones del Convenio Europeo de Derechos Humanos son admitidas a trámite y terminan siendo resueltas por el TEDH. Tras esta admisión se espera que en el plazo aproximado de un año se dé a conocer el fallo de este tribunal.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) se pronunciará sobre la pérdida acumulada de poder adquisitivo que sufren los pensionistas españoles desde el año 2012 como consecuencia de la decisión de actualizar el importe anual de las pensiones en un porcentaje inferior al incremento del coste de la vida. Práctica que a criterio del Colectivo Ronda supone una vulneración del deber «de elevar progresivamente el nivel del régimen general de la Seguridad Social» y no garantiza la exigida «suficiencia económica» a los pensionistas.
Así lo demuestran, por ejemplo, unos datos hechos públicos por el sindicato UGT que señalan que los pensionistas españoles han perdido de media 670 euros al año en términos de capacidad adquisitiva durante el período comprendido entre el año 2010 y 2017.

Para Miguel Arenas, abogado de Colectivo Ronda responsable de la dirección jurídica de la demanda, “el gobierno está dictando leyes y normas que vulneran la legislación comunitaria, que es de obligado cumplimiento y de superior jerarquía legislativa. Preservar el poder adquisitivo de los pensionistas no es cuestión de voluntad política, es una obligación legal. Por supuesto, también una obligación moral, pero por encima de todo, una obligación legal. España no está respetando la legislación comunitaria y está violentando los derechos de sus pensionistas”.
En este sentido, el abogado recuerda que esta no sería la primera vez que la Justicia europea carga contra el sistema público de pensiones español. “En el año 2012, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictó una importante sentencia donde condenaba el Gobierno español al considerar que las condiciones de acceso a la pensión contributiva de jubilación resultaban discriminatorias para las personas con trabajos a tiempo parcial. Esta discriminación suponía, a criterio del TJUE, una discriminación indirecta por razón de género, pues la inmensa mayoría de personas con trabajos a tiempo parcial son mujeres”.



Demanda que invoca normativa europea
La demanda elevada por Colectivo Ronda frente al TEDH en representación de Domiciano Sandoval, miembro fundador de Marea Pensionista, invoca la vulneración por parte del Estado español tanto del convenio 102 de la OIT ,firmado y ratificado por España como, de forma más específica, el Convenio Europeo de Derechos Humanos, el Código Europeo de Seguridad Social y la Carta Social Europea.

Dicha normativa establece de forma inequívoca la obligación por parte de los estados de garantizar y preservar el poder adquisitivo de los pensionistas ante el incremento del coste de la vida. Yendo aún más allá, en el caso de la Carta Social Europea vinculante para los estados miembros de la UE  se determina la exigencia de “tender progresivamente a elevar el nivel de protección de la Seguridad Social” y, por tanto, a actuar de forma diametralmente opuesta a como lo está haciendo el gobierno español mediante las últimas novedades legislativas introducidas en materia de pensiones y Seguridad Social.

Los recortes arrancan del  pasado 30 de noviembre de 2012 cuando entraba en vigor el RD Ley 28/2012, llamado de medidas de consolidación y garantía del sistema de la Seguridad Social. Esta norma imponía, por primera vez, una revalorización de las pensiones de jubilación en un porcentaje inferior al del IPC y aprobaba, además, una aplicación retroactiva de la medida estableciendo para el año 2012 que estaba a punto de finalizar un incremento del 1% mientras el IPC de ese año se situaba en sólo unas décimas del 3%
Al año siguiente, en 2013, el Gobierno traducía esta medida en corpus legislativo mediante la aprobación de la Ley 23/13 Reguladora del Factor de Sostenibilidad y del Índice de Revalorización de las Pensiones que, definitivamente, ha transformado en normativa la desindexación de las pensiones respecto al IPC, dejando sin efecto la obligación de actualizar las pensiones según el IPC anual tal y como recogía la Ley General de la Seguridad Social.

"Preservar el poder adquisitivo de los pensionistas no es cuestión de voluntad política, es una obligación legal. España no está respetando la legislación comunitaria y está violentando los derechos de sus pensionistas"

De esta forma, la nueva ley desactiva la obligación de los sistemas públicos de pensiones de garantizar el poder adquisitivo de los más de 9 millones de pensionistas de España y pasaba a supeditar la revalorización anual de las pensiones al resultado de una compleja y opaca formula constituida por un denso entramado de variables macroeconómicas que en ningún caso contemplan la obligación por parte del gobierno de proteger los pensionistas frente a una eventual pérdida de poder adquisitivo.

Una batalla legal que ya dura seis años
Domiciano Sandoval, uno de los rostros más visibles y populares de la movilización pensionista en defensa del poder adquisitivo del colectivo de pensionistas, ha sido responsable de la demanda que deberá resolver el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. En su momento, Domiciano interpuso también la primera demanda judicial contra la revalorización por debajo del IPC del año 2012 que estuvo en la génesis de un verdadero alud de reclamaciones interpuestas en todo el Estado e, incluso,  de la interposición de un recurso de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional firmado por 146 parlamentarios españoles.















Este recurso fue desestimado mediante una polémica resolución que evidenciaba la división existente entre los magistrados responsables de dictarla, pues 5 jueces se pronunciaron a favor de considerar la medida inconstitucional mientras que 7 se decantaron para otorgar su aval a la actuación del Gobierno. 

En aquella ocasión, y de forma contraria a como se posicionaron numerosos juristas y Catedráticos de Derecho, el Constitucional estimó que la medida resultaba legítima debido a la necesidad de reducir gasto en un contexto de crisis.
La sentencia del TC tampoco apreció inconstitucionalidad en el hecho de aplicarla retroactivamente señalando, de nuevo de forma muy controvertida, que la pensión no se podía considerar un derecho sino, meramente, una «expectativa de derecho» y por tanto, era posible revisar esta expectativa de forma retroactiva, lo que no se podría hacer en caso de ser un verdadero derecho.

Agotada la vía judicial en España, la demanda interpuesta por Domiciano Sandoval ante el TEDH se ha convertido en la última esperanza para millones de pensionistas de obtener una resolución judicial que obligue a revertir la política del gobierno español.
“Hace cinco años explica Sandoval que las pensiones suben un 0,25% y, a pesar de que en estos años el IPC no sufría incrementos, lo cierto es que todos nosotros hemos experimentado pérdida de poder adquisitivo. Y la tendencia es al agravamiento de este escenario. Una tendencia que no revertirá con promesas demagógicas de subidas exiguas a colectivos de pensionistas especialmente desfavorecidos sino aplicando un sistema que tenga como objetivo prioritario la defensa de nuestro poder adquisitivo y garantías de pensiones dignas y suficientes, no parches tendenciosos e interesados”.
confilegal

Antes los Proletarios



Antes los italianos. Es un eslogan rufián que quiere transmitir la ilusión del sentido común, intentando calmar los miedos de electores desorientados y en­vejecidos. Dicho lema se ha insinuado en los cálculos astutos de las redacciones de los periódicos, en las sesiones de noche de la televisión y en los circuitos Facebook, Twitter o YouTube de la red. Se ha convertido en el subtexto de la campaña electoral italiana, aúna de alguna manera a todos los partidos parla­mentarios. Si la mirada se fija en la tiendecilla electoral, es imposible contrarrestar realmente a los traficantes del miedo. 

No es solo una fiebre italiana. Pensemos, por ejemplo, en America First,  América primero, que es el santo y seña de Donald Trump, o en Take Back Control, volver a tomar el control, es decir, la soberanía británica, que ha sido el lema para el referéndum del Brexit. Tampoco Emmanuel Macron, quien desde París con Berlín intenta la contraofensiva europea, puede renunciar a la retórica y a los hecho sele la potencia nacional: un plan de rearme, y una inevitable represión contra los nuevos inmigrantes. En el fondo, tampoco antes los europeos es una fórmula menos envenenada. Más bien al contrario. Será la vía para restaurar el consenso entre las clases dominantes del Viejo Continente, la Europa que protege en lugar o junto a las vallas nacionales. Sin embargo, esta es precisamente la ideología de masas para el imperialismo europeo, en las nuevas tempestades que están de camino desde Asia y China, en las tensiones con Rusia y con América o en las nuevas aventuras en África. 

Antes los italianos, antes los europeo.: dos veces un engaño para los trabajadores, ya que  son la nueva versión del veneno interclasista, que coloca a explota­dos y explotadores unos al lado de otros,  pequeña y gran burguesía junto a los proletarios, en el mito de una pertenencia común, de un interés común hacia una patria que defender, grande o pequeña que sea; y porque dividen nuestra clase por pertenencia nacional, y dividiéndola la vuelven más débil. Por lo tanto, antes los proletarios. Antes los obreros. Antes los asalariados de cualquier condición, desde los técnicos productores de las grandes  fábricas a la nueva precariedad de los servicios, desde las oficinas en los rascacielos de los bancos a las huertas extenuantes. Sin distinción de nacionalidad o de religión: es un interés elemental de clase, y es un principio comunista e internacionalista. Debe vivir en la lucha. También por esto nuestro abstencionismo rechaza el teatrillo electoral de su política.
Mientras en Italia el tiovivo electo­ral ha retomado su vuelta de promesas a diestro y siniestro, es oportuno que los trabajadores no se dejen engañar sino que permanezcan con los pies en el suelo, bien concentrados en sus propios intereses de clase. Ya que también el empleo y los sueldos se vuelven pretex­tos electorales, una ojeada a las actuales condiciones del mercado de la fuerza de trabajo en Europa puede ayudamos. 

Por un verdadero sindicato europeo


Estratégicamente de gran interés para nuestra clase.
IG Metall, el sindicato de los metalúrgicos alemanes, ha definido las peticiones para la reno­vación contractual de los casi 3, 9 millones de empleados del sector. Los puntos centrales han sido dos: el aumento de los sueldos un  6% durante 12 meses y el «derecho individual» a la reducción del horario de trabajo semanal hasta 28 horas por un máximo de 24 meses. Para los trabajadores de Europa, merece la pena tomar nota y profundizar.
Las reivindicaciones de IG Metall
No se discute una reducción generalizada de horario: las com­paraciones con la lucha por las 35 horas están totalmente fuera de lugar. Más bien, la motivación del sindicato alemán reenvía as­tutamente al tema, tan amado por  los empresarios, de la flexibilidad: «La flexibilidad de los horarios en las empresas no puede seguir siendo
unilateral con todo el peso sobre los hombros de los trabajadores, tiene que servirles también a ellos». La reducción de horario conlleva asimismo reducción de sueldo. Sin embargo, en el caso en que el trabajador deba ocuparse de hijos menores de 14 años o que tenga familiares a su cargo o, si no, para trabajadores por tumos y otros tipos de horario pesados, hay fijada una integración salarial.
La explicación para peticiones tan destacadas reside en la «excelente situación económica del sector»; además, se  trata de  «fortalecer la demanda interna y de contribuir a la estabilización de la coyuntura». Es evidente el eco de las observaciones hechas por el Banco Central Europeo de Mario Draghi sobre la "necesidad" de elevar los sueldos  en Europa.

Sin embargo, es obligatorio precisar lo siguiente. Precisamente este es el comportamiento de un fuerte sindicato social imperialista que ejerce plenamente su papel: reivindica que los trabajadores puedan aprovechar las ventajas del momento, si se quiere que participen asimismo en las luchas de la competencia imperialista, hoy en el frente económico pero mañana también en el militar. Una vez más, hay que hacer hincapié en que la fuerza sindical no es de  por sí garantía de independencia de clase, que solo una estrategia y un partido internacionalistas pueden dar. Las reacciones de la patronal son en cualquier caso formas negativas, sobre todo hacia la posible reducción de horario. Para Rainer Dulger, jefe de Gesamtmetall, la principal organización patronal del sector, el sindicato «juega con fuego» dando lugar a un «proceso incontrolable» (Fígaro, 12 de oc­tubre). Para Arndt Kirchhoff, jefe del grupo de componentes auto­movilísticos homónimo, la peti­ción va «más allá del límite de la tolerancia» (Handelsblatt, 11 de octubre). Stefan Wolf, presidente de Südwestrnetall, lo define «un viaje de la política contractual al mundo de los espíritus» (Handelsblat, 10 de octubre).

Inmigrantes trabajando 
En realidad, lo que apoya a estas reivindicaciones es una situación del mercado de la fuerza de trabajo favorable a los asalariados. Según los datos de la Agencia del Trabajo, el desempleo en Alemania sigue bajando, alcanzando los 2,38 millones, el récord desde la reunificación. Paralelamente, aumentan los ocupados, que han llegado a 44,6 millones, con un aumento de 665 mil en un año, y otros tantos previstos para el que viene. Lo fundamental es que hay 780 mil ofertas de empleo sin candidatos.

De aquí surge la necesidad de integrar a los inmigrantes en el trabajo, problema de todas modos «delicado»: incluso tras finalizar el curso de alemán, son muchos los que aún no poseen los conocimientos suficientes para seguir luego cursos de formación. Con todo esto, la integración progresa: en agosto eran 180 mil los refugiados con un empleo, es decir, 68 mil más que un año antes (Le Monde, 4 de noviembre).

La fuerza de la demografía 
Un comentario de Die Zeit (19 de octubre) recoge los diferentes aspectos que hay detrás del enfoque de este conflicto. Respecto a los sueldos, el semanario recuerda las advertencias de Draghi y escribe que «si IG Metal! consigue imponerse, podría ser un índice de corrección de uno de los más graves errores en política económica de las últimas décadas, la moderación salarial». Borrón y cuenta nueva sobre el pasado: ahora como refuerzo de los asalariados está la dinámica demográfica, puesto que en 2030 podrán faltar 3 millones de trabajadores cualificados y «las empresas tendrán que ofrecer algo a sus dependientes si quieren que estos se queden».
El periódico se muestra más crítico en cuanto a la reducción de horario, porque no está claro «si la economía es capaz de soportarla». Pero, concluye, como siempre al final se encontrará un compromiso; solo que, con las nuevas  relaciones de fuerza fijadas por las tendencias demográficas, esta vez «la solución tendrá que acercarse más a las posiciones de los trabajadores que a las de los empresarios». Y «Draghi estará contento». El resultado de la lucha, como siempre, lo decidirán las relaciones de fuerza y, en este sentido, hay que decir que, si la tendencia general  del mercado de la fuerza de trabajo es la indicada, no faltan episodios de la reestructuración europea que recaen  sobre los asalariados alemanes: son las dos caras del problema laboral en Alemania.

Reestructuración, la otra cara del empleo 
En general, la caída del desempleo de los últimos años se ha correspondido con un aumento de los trabajadores
interinos, por tanto, temporales: los dependientes con contrato temporal eran 130 mil en 1991 y han llegado a ser un millón, de media con un sueldo poco más de la mitad que los trabajadores fijos (Handelsblatt, 18 de octubre). También esto está detrás de la fuerza de los grupos imperialistas alemanes y europeos.
En el aspecto específico del sector metalúrgico, se anuncian algunos plazos de la reestructuración. Siemens, a pesar de los buenos resultados generales, se prepara para la supresión de 4.000 puestos de trabajo en el sector de las turbinas de gas y de 6.000 en lajointventure con la española Gamesa en el campo de la energía eólica. Opel, que  acaba de ser adquirida por la francesa PSA, promete que no habrá reducciones de trabajadores alemanes hasta finales  de 2018: sin embargo, entretanto, se han aireado 400 supresiones de puestos en la marca inglesa Vauxhall (Les Echos, 10 de noviembre).
Aquí IG Metall está forzada a la defensiva. En Siemens, por ejemplo, reivindica el respeto del acuerdo de 2010, llamado «Radolftell JI», que ofrecía garantías ocupacionales «de contrato. fijo». Hagen Reimer, del sindicato, insta a la dirección a que, «pase lo que pase, cumpla con los vigentes pactos, que excluyen despidos y cierres, salvo acuerdo entre las partes» (Handelsblatt, 20 de octubre). Un tema reiterado también con manifestaciones de los  trabajadores delante de la sede del grupo en Múnich: solo sobre esta base puede empezar una negociación.

Algo parecido han dicho, en Italia, los trabajadores de Ilva de Génova, colocados ante el proyecto de los nuevos propietarios, ArcelorMittal y Marcegaglia, de recortar 600 puestos de trabajo, a pesar de la presencia de un Acuerdo de programa firmado al final del conflicto de 2005 como garantía del empleo. llva y la Coordinación europea de los siderúrgicos . Es una vez más la señal de que las condiciones de los trabajado­res en todo el continente. están su­jetas a los tiempos y a los modos de la reestructuración europea. Esta realidad objetiva impone un paso adelante en la construcción de la fuerza sindical. Esta es la finalidad de la Coordinación europea de los comités de empresa de la siderurgia, constituida por la FIOM de Génova y por lG Metall, de la que ya hablamos el pasado junio en estas   columnas.

El 23 de octubre, la Coordinación se reunió en Bremen para expresar con un comunicado su <<plena solidaridad a los trabajadores de Ilva, ThyssenKrupp y Tata Steel». Y para reiterar que «la reestructuración europea de la siderurgia le pide al sindicato un salto de calidad: la única respuesta es ir hacia un verdadero sindicato europeo que  coordine y una las luchas a nivel europeo y defienda los intereses inmediatos y futuros  de todos los trabajadores.  Un recorrido difícil, aunque estratégicamente es de nuestro interés».

Por ; Círculos Internacionalistas

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AMIANTO en Opel España

El sindicato CGT, había solicitado una revisión exhaustiva a la multinacional del personal que pudiera haber estado en situación de riesgo, al carecer GM de medidas de seguridad entre los años 1982-1986.



El amianto continua permitiéndose licencias,  o mejor dicho, los mal llamados sindicatos de clase en Opel, jamas le combatieron con suficiente vehemencia, excepto honrosas excepciones.El sector critico de CCOO y CGT estuvieron y están defendiendo que, las pruebas se realicen a todos los trabajadores que las soliciten y pasaran por la nave 21.



INSPECCION DE TRABAJO de Zaragoza REQUIERE a Opel ESPAÑA para ampliar el listado de trabajadores afectados.  “… también a aquellos trabajadores que intervenían en esta área, en las tareas auxiliares y complementarias…”.

“… se deberá incluir en el citado protocolo a la totalidad de los trabajadores que han solicitado su inclusión en el mismo, bien entendido que la misma se hace con una finalidad exclusivamente preventiva, considerando siguiendo el criterio de la sentencia del Tribunal Supremo de 30 de Junio de 2010, que corresponde a la empresa acreditar objetivamente que por su actividad dichos trabajadores no estuvieron expuestos al amianto, aspecto éste que la empresa no puede probar.”

Resolución de Inspección de Trabajo, al entender que de esta forma la multinacional vendrá obligada finalmente a incluir a todos los trabajadores y ex trabajadores que solicitaron su inclusión en el protocolo establecido del amianto y a realizarles los reconocimientos médicos que en su día la multinacional les negó durante más de 30 años.

Durante todo el siglo XX se generalizó su uso alcanzando las mayores cotas en la década de 1970, a partir de la cual ha disminuido drásticamente en los países desarrollados debido a sus efectos sobre la salud de los trabajadores.
El silencio sobre los daños provocados por el asbesto tiene que ver con la enorme cantidad de usos de esta sustancia en la industria y en la vida cotidiana. Esto no significa que el asbesto sea técnicamente insustituible. Significa que la industria ha buscado muchos cómplices para crear una trama de intereses que haga más difícil su reemplazo.

El amianto, una vez inhalado, se instala en el pulmón y es muy difícil de eliminar. El organismo moviliza contra él su sistema inmunitario y una primera línea de macrófagos. A pesar de todo, las fibras desencadenan una fibrosis, un espesamiento de los pulmones que se va manifestando poco a poco por una insuficiencia respiratoria y también por alteraciones genéticas en las células de la pleura y de los pulmones, que son causa del cáncer.

Las muertes por amianto se cuentan por miles en todo el mundo y por ese motivo, la tendencia internacional es la prohibición de esta sustancia y su reemplazo por otras de menor riesgo. Sin embargo,  “Hay un pacto de silencio. La prohibición europea sobre el amianto no evita que esté presente en nuestra vida y entorno laboral”.

Por ; Círculos Internacionalistas

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General Motors (SAIC-GM)



SAIC-GM

«Estamos pagando por sus pensiones en los EE.UU... y  ellos todavía no se dan cuenta»:
es la afirmación atribuida a un directivo chino de Shanghai General Motors (SAIC-GM) durante la crisis que en 2009 llevó a la bancarrota de General Motors (por Michael J. Dunne, merican wheels, chinese roads, 2011).

La crisis de GM 

Los años de la crisis financiera mundial de 2008 marcan el traslado del testigo de la industria automovilística de los países occidentales a China. La crisis de Detroit con la quiebra de General Motors y Chrysler coincide con el despegue de la producción automovilística china, que pasó de 9,3 millones de vehículos (coches y vehículos comerciales) en 2008 a 28, mil millones en 2016, una multiplicación por tres en solo ocho años.
SAIC-GM es una joint-venture 50-50 constituida en 1997 entre General Motors y SAIC (Shanghai Automotive Industry Corporation) Motor, compañía automovilística de propiedad de municipio de Shanghái.
Incluimos el P.D.F. del documento